RIETAS es la entidad unipersonal de Black Metal gestada en las sombras de Tornio, Finlandia, por Ari XIII. Surgido del abismo del Valle de Torne, el proyecto se manifiesta como una entidad cruda y despiadada, alérgica a cualquier artificio o concesión comercial.
Su sonido es Black Metal primitivo en estado puro: un acto de devoción diabólica alimentado por el ocultismo y la tradición brujeril de Meänmaa. Cada pieza es un rito tallado desde la negación absoluta de la luz y la moralidad profana. Despojado de complacencia, RIETAS presenta Torne Valley Black Metal: una invocación de ocho cortes donde el frío hostil del norte y la devoción oscura se solidifican en un testimonio sonoro visceral. Aquí no hay espacio para el aplauso; solo para la confrontación con lo absoluto.
Desde lo más profundo del metal colombiano, Rotten Blasphemy desata la Muerte Negra en su última obra, Worshippers of Chaös. Thrash y Black n’ Roll se entrelazan en riffs que funcionan como verdaderos rituales de violencia, caos y devoción satánica, sumergiendo al oyente en una atmósfera opresiva y blasfema desde el primer acorde.
Compuesto por ocho temas que forman un descenso escalonado al corazón del caos, Worshippers of Chaös no es solo un álbum, sino un viaje por paisajes sonoros donde lo oculto y lo prohibido gobiernan cada nota. Cada canción actúa como un conjuro: densas capas de sonido, riffs afilados y atmósferas cargadas de oscuridad revelan la mente y las intenciones corrompidas de quienes lo crearon.
Este trabajo refleja la versatilidad de Rotten Blasphemy, forjada en la devoción al metal extremo clásico y elevada por una filosofía de caos y blasfemia que desafía cualquier límite. Escuchar Worshippers of Chaös es abrazar lo herético, perderse en la violencia sonora y emerger transformado por la sombra.
Para seguidores de lo oscuro y lo prohibido, fans de Watain, Nunslaughter, Old, Archgoat y Sarcófago, este álbum es un auténtico ritual: un fuego que consume, atrae y devora, dejando solo cenizas para los que se atreven a escucharlo.
Rotting Christ: El Ritual de Guerra Regraba la Oscuridad con «Aealo» (Reedición)
Rotting Christ no solo es un pilar, sino la esencia imperecedera del Black Metal Helénico. Desde 1987, la banda ha forjado un sonido que desgarra los límites de lo extremo, fusionando la herencia ancestral griega con una atmósfera ritualista y pagana que invoca la oscuridad primigenia. «Aealo» (2010), un hito en su discografía, fue el momento en que su visión se manifestó con una magnitud épica e implacable.
Esta nueva edición regrabada es una inmersión profunda en las sombras, inyectando un fuego renovado y una claridad espectral a uno de los trabajos más conceptualmente brutales de su legado. Revitalizado con una producción moderna que es un puñetazo en la oscuridad y una mezcla exponencialmente más potente, «Aealo» emerge como un documento sonoro implacable de la tragedia helénica.
El álbum se despliega a través de once devastadores pasajes, desde la apertura homónima "Aealo" y la densidad de "Eon Aenaos" y "Daimonon Vrosis", hasta el aura ominosa de "Noctis Era" y el golpe tribal de "Dub-Sag-Ta-Ke". La obra continúa con la furia elemental de "Fire, Death and Fear" y la invocación de "Nekron Iahes" y "Pyr Threontai". Culmina con declaraciones implacables como "Thou Art Lord", la atmósfera mortal de "Santa Muerte" y el cierre sombrío de "Orders From the Dead".
Coros femeninos de lamentación, espectrales y dolientes, que narran la pena de la guerra.
Percusión marcial, fría y atronadora, que marca el paso hacia la fatalidad.
Melodías folclóricas que se tuercen en pasajes de espiritualidad pagana y oscura.
Las apariciones especiales de Diamanda Galás, con su voz de tormento, y Alan A. Nemtheanga (Primordial), con su eco mítico, realzan la presencia funesta e ineludible del álbum. La dinámica mejorada no solo revela capas, sino sepulturas sónicas previamente selladas en la grabación original.
Más siniestro, más feroz y más abrumador, este nuevo «Aealo» amplifica cada cualidad que lo convirtió en un ritual fundamental del black metal helénico.
Marcando una cita ineludible para el metal extremo: La reedición de «Aealo» estará disponible para su adquisición a partir del 23 de enero de 2026.
Los arquetipos no son simples conceptos: son fuerzas implacables, entidades simbólicas que perforan la mente humana como garras antiguas. Funcionan como vehículos de poder instintivo, como martillos invisibles que moldean la voluntad del practicante bajo presión abismal. Al ser activados, desgarran la fragilidad del ser y despiertan un pulso primario que guía hacia la superación brutal, la conquista interior y la gloria forjada en la negación absoluta de lo débil.
Esta concepción feroz alimenta el nuevo EP de Rites of Baalberith, titulado “The Hidden Communion”, una ceremonia sellada en sonido, diseñada como un acto de comunión con lo que la razón teme nombrar. En este trabajo, la banda profundiza sin concesiones en la esencia cruda de lo arquetípico: fuerzas que no enseñan, sino que imponen; que no hablan, sino que ordenan desde el vacío.
La obra está compuesta por cuatro invocaciones que se entrelazan como serpientes gemelas, creando una dualidad musical que refleja el eterno choque entre caos y estructura, entre la llama que asciende y la oscuridad que devora. Cada tema opera como un arquetipo vivo, un símbolo armado que golpea al oyente y abre grietas en su percepción.
“The Hidden Communion” no es un EP para ser simplemente escuchado: es un rito de sometimiento y ascenso, un descenso controlado a un reino donde la psique es confrontada, quebrada y reconstruida bajo una nueva forma. Es un acto de guerra espiritual, una liturgia para quienes no temen mirarse a sí mismos a través del acero de la sombra.
Ruingást se alza de entre las ruinas del tiempo como un espectro reencarnado, una emanación maldita del antiguo proyecto Cave Dweller, cuya voz quedó sepultada antes de desatar su verdadero poder.
Renacido bajo la sombra y el fuego, Blackwood, su único artífice, forja una visión de devastación sonora: una amalgama opresiva de black metal puro, violento y profano, entretejido con atmósferas fúnebres, resonancias espectrales y un death metal que emana desde las profundidades de la tumba.
Ruingást no busca ser escuchado, sino invocado. Cada composición es un pasaje hacia el horror onírico, una espiral descendente donde la carne se disuelve y solo el espíritu del abismo permanece vigilante.
El ojo del fin se ha abierto… y su mirada no conoce piedad.
RÄUM es una banda belga de post black metal forjada en 2020 en las sombras de Lieja, en medio del caos pandémico. Su sonido es una inmersión brutal en el vacío de la existencia, un viaje implacable a través de las esperanzas rotas, los vicios insaciables y la inevitable decadencia de la humanidad. Con una atmósfera opresiva y un enfoque sin concesiones, RÄUM canaliza la esencia más cruda del alma autodestructiva, oscilando entre la grandeza y la putrefacción absoluta.
En 2023, la banda desató Cursed by The Crown bajo el sello Les Acteurs de l’Ombre Production, una obra que devora la luz y sumerge al oyente en un abismo de desesperación. Este álbum es un manifiesto de furia y melancolía, donde muros de sonido opresivos y caos absoluto se funden en una catarsis sonora que captura el tormento interno de la humanidad. La intención es clara: crear una tensión asfixiante que refleje el nihilismo y la agresión visceral que laten en lo más profundo del ser.
En 2025, la devastación continúa con Emperor of The Sun, un nuevo asalto sonoro que promete llevar la exploración de la oscuridad aún más lejos. Nuevamente de la mano de Les Acteurs de l’Ombre Production, este álbum es una odisea sin retorno hacia los abismos de la condición humana, una obra que no solo retrata la decadencia de la civilización, sino que la celebra con crudeza y furia implacable. RÄUM no busca consuelo ni redención, solo dejar que el eco del colapso resuene en cada nota.