El dúo alemán Mystic Circle regresa con una fuerza devastadora en Hexenbrand 1486, un álbum compuesto por diez himnos de pura ferocidad ritual que elevan su black metal a una dimensión más cruel, más incisiva y más implacable. Este no es un simple lanzamiento: es una sentencia, un acto de fuego y acero que reafirma su dominio absoluto sobre el espectro melódico y sinfónico del género.
Desde el instante en que Luciferian irrumpe como un estandarte de rebelión infernal, el álbum deja claro que aquí no hay concesiones: solo una marcha directa hacia la oscuridad más severa. La presencia seductora y venenosa de The Scarlet Queen of Harlots y la amenaza opresiva de Boogeyman consolidan una primera embestida donde el miedo, la blasfemia y el poder herético se entrelazan con precisión quirúrgica.
La obra se hunde sin piedad en terrenos aún más profanos con In the Sign of the Goat, una invocación que enmarca la esencia primigenia del black metal, seguida por la presencia espectral de Ghost of Whitechapel, donde la violencia histórica resurge como un cadáver que se niega a descansar. La figura de Institoris (Heinrich Kramer) se alza como un recordatorio brutal de la maquinaria inquisitorial, desencadenando un diálogo directo con la cacería deshumanizante evocada en The Bible of Witch Chase. Ambos temas forman un núcleo de crueldad conceptual que sofoca, que presiona, que quema.
El disco cobra un tono aún más despiadado en Blutschande Unzucht Sodomie, donde la agresividad se desata sin filtros, sostenida por guitarras afiladas que rozan lo bélico. Esta violencia ascendente desemboca en la diabólica exaltación de Dance on the Wings of Black Magic, una pieza que arde como un aquelarre en plena combustión antes de que Zeugnis der Verachtung (Outro) sellen el álbum con un desprecio final tan helado como ceremonial.
Hexenbrand 1486 es una obra que no busca contentar: busca someter. Mystic Circle no solo preserva el espíritu del black metal de los noventa, sino que lo retuerce, lo afila y lo proyecta hacia un abismo más profundo. Cada uno de sus diez temas es un golpe, una marca, una condena. Un álbum que arde, consume y deja tras de sí la sombra de una época que nunca terminó de morir.
La banda finlandesa de black metal melódico Verilehto emerge de nuevo de los bosques del norte con su segundo álbum, Aarnihauta, cuyo título se traduce como “la tumba oculta en el bosque”. Un nombre que refleja con precisión la esencia del disco: un viaje a través de las sombras donde la naturaleza, la muerte y el folclore ancestral se entrelazan en una ceremonia de oscuridad y melancolía.
Fieles al espíritu del black metal finlandés de los 90, Verilehto destila una mezcla de riffs melódicos y abrasivos, voces desgarradas y una atmósfera inquietante, tan gélida como los parajes que los inspiran. Cada composición es un rito en el que las antiguas leyendas del norte cobran vida entre blast beats vertiginosos y pasajes narrativos cargados de un aura ritual y sombría.
Este nuevo capítulo marca además un renacimiento en la formación de Verilehto, con la incorporación de Markus Räppiö (ex–Kaira) al bajo, junto a Janne Partanen (Hautajaisyö, Alfa Pentatonik, Marraskuun Lapset, Paavalin Harhat) en la voz y Janne Tuikkala (Muria, Dawn of Everwinter) a la guitarra, batería y sintetizadores. Una alineación que consolida a la banda en su forma más intensa y cohesionada hasta la fecha.
Aarnihauta continúa la senda abierta por su debut Kuoleman Siipien Havina, pero se adentra aún más en los reinos de la introspección, la crudeza y la oscuridad espiritual. Grabado de manera independiente entre 2024 y 2025, el álbum mantiene una producción deliberadamente áspera, que potencia su carácter orgánico y su autenticidad ritual.
La portada, obra de la talentosa Awinita Alm, y el video oficial del tema homónimo —filmado en 2024 y editado por Tuikkala y Räppiö— completan la visión estética de este trabajo: una ofrenda sonora y visual al bosque, a la muerte y a los antiguos espíritus que aún susurran bajo la tierra finlandesa.
El lanzamiento de su segundo álbum, Aarnihauta, previsto para el 28 de noviembre de 2025 a través del sello Inverse Records.
Como anticipo de esta obra, la banda presenta su segundo sencillo, «Virvatulet», disponible desde hoy. Sumérgete en su fulgor espectral aquí:
LES BÂTARDS DU ROI revelan “Les Chemins de l’exil”, el primer sencillo homónimo de su próximo álbum.
Errantes en la penumbra, perseguidos por la desolación, los condenados trazan un sendero de sombras. Huyen, se desgarran, se extinguen… y renacen.
Este nuevo trabajo se erige como un exilio sonoro: nueve himnos de oscuridad, atravesados por la crudeza de la violencia y la inmensidad de lo sinfónico. Una travesía implacable hacia lo desconocido, donde la música se convierte en rito de pérdida, desgarro y revelación.
En la frontera entre lo espiritual y lo carnal, entre la luz moribunda y el reino de las sombras, Les Bâtards du Roi dan forma a un manifiesto sombrío y atemporal. Su aliento medieval se funde con el caos moderno, creando una obra que respira como un lamento y hiere como una daga.
“Les Chemins de l’exil” ya está disponible en todas las plataformas digitales y a través de Black Metal Promotion.
Obsidian Flame of Thy Offering emerge como un ritual de fuego y sombras dentro del metal extremo marroquí. Un testamento sonoro donde la magnificencia sinfónica se funde con la furia implacable del black metal, atravesado por pasajes acústicos inquietantes, atmósferas densas y la crudeza emocional del post-black. No es solo un disco: es una herida abierta que respira tragedia, misantropía y autodestrucción, un altar donde la belleza y el caos se consumen mutuamente.
Un himno a la caída y al renacer en la oscuridad.
“Quémame una vez más… y me alzaré, coronado de ceniza, con odio en el aliento y espinas enroscadas en mis venas. De la agonía tallé mi trono, y cada cicatriz entona himnos a la ruina que alguna vez llamé salvación.”
Pagan Ulver surgió en julio de 2020 en Settat (Marruecos), entre sombras y tiempos de incertidumbre. Desde sus primeros pasos, la banda rechazó los moldes rígidos del género y, tras experimentar con distintas vertientes modernas del metal extremo, consolidó un sonido propio: un black metal melódico y sinfónico cargado de atmósferas grandiosas, narrativa trágica y emociones viscerales.
Su demo de 2023, Chaos Unfolds, marcó el punto de partida para su obra más ambiciosa, Obsidian Flame of Thy Offering, con la que pretenden expandir aún más sus horizontes sonoros y conceptuales. Ese mismo impulso creativo los llevó a conquistar en septiembre de 2024 el Festival Tremplin-L’Boulevard, convirtiéndose en la primera banda de black metal en la historia del evento en llevarse el primer premio. Su actuación fue descrita como demoledora, perfecta en ejecución y capaz de impresionar incluso a quienes jamás se habían acercado al metal extremo.
El eco de aquella victoria llegó a la prensa internacional: Metal Hammer destacó la visión artística del grupo, señalando a Pagan Ulver como un símbolo de que el futuro del metal también late con fuerza en África. Con entrevistas y reportajes que subrayan tanto sus retos como su determinación, la banda se ha ganado un espacio en la conversación global sobre el presente y el porvenir del género.
Fieles a la crudeza del black metal en lo visual —corpse paint y presencia escénica imponente—, Pagan Ulver busca elevar su estética en directo hacia un terreno aún más épico y dramático, en sintonía con la esencia de su música. Lo suyo no es repetir fórmulas: es romper fronteras y demostrar que la oscuridad del metal no entiende de geografías.
Con su debut en camino y una identidad ya forjada en fuego, Pagan Ulver no solo representa una nueva era para el metal marroquí, sino también una llamada de atención al mundo entero: la tormenta viene del sur, y no piensa pedir permiso.