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15/9/26

Überchriist. 2026 / Dæmonic Apotheosis

Überchriist. 2026 / Dæmonic Apotheosis
01. Anti-Phoenix Descent
02. Serpent's Shroud
03. Vicissitudes Ov Fate
04. Tomb Creeper
05. Faith In Darkness
06. Black Void
07. Subterranean Goat Transfiguration
08. Everdark Calling
09. Awakening Ancient Power
10. Psychocosm
-Überchriist-
País de origen: Estados Unidos
Ubicación: Atlanta, Georgia
Desde Atlanta, Georgia, llega Überchriist con su segundo larga duración, Dæmonic Apotheosis, un descenso de treinta y ocho minutos y veintitrés segundos hacia ese territorio donde lo humano, lo demoníaco y lo divino dejan de ser conceptos separados. El álbum, previsto para el 25 de septiembre de 2026 a través de Deanwell Global Music, reúne diez composiciones y desarrolla como eje central una idea tan sencilla como oscura: la apoteosis implica ascender, pero aquí la iluminación solo parece posible descendiendo hasta el fondo del abismo.
Anti-Phoenix Descent, primer adelanto y tema encargado de abrir el disco, introduce el viaje con una atmósfera ligada al océano y a ese descenso hacia lo desconocido, mientras Serpent’s Shroud, segundo single anunciado para el 18 de septiembre, profundiza en la transformación, dejando atrás los últimos restos de mortalidad para convertir el sudario en una puerta hacia el renacimiento. A partir de ahí, los títulos restantes dejan pocas dudas sobre el terreno que explora Überchriist: tumbas, vacío, oscuridad, infierno, transfiguración, poder ancestral y rituales enterrados lejos de la superficie.
Musicalmente, la banda se aferra a las raíces del Black Metal clásico: blast beats, tremolo picking, guitarras frías y una ejecución agresiva, pero dejando espacio para la melodía y para una evidente influencia del Heavy Metal de vieja escuela en determinados riffs. El resultado apunta hacia un Black Metal que no necesita adornos innecesarios para transmitir oscuridad, construido desde la velocidad, la crudeza y una atmósfera que parece empujar constantemente hacia abajo.
Überchriist está formado por Überroth a la voz y guitarra, Blastphümii a la batería, Voidseer a la voz y guitarra y Namirrah al bajo. Thomas Morton se ocupa de la grabación y mezcla en Bookhouse Recording y del mastering en Jamgood Mastering, mientras Jacob Gurganus firma la portada.
Dæmonic Apotheosis todavía tiene que enfrentarse a la prueba definitiva: escuchar el álbum completo una vez publicado. Pero todo lo presentado hasta ahora dibuja una obra de Black Metal oscuro, agresivo y profundamente conceptual, donde la transformación no conduce hacia la luz, sino hacia aquello que permanece oculto bajo ella.
Überchriist no invita a mirar al abismo.
Te obliga a descender.

14/9/26

Diabolos. 2026 / Descente aux Enfers

Diabolos. 2026 / Descente aux Enfers
01. Infernal Region
02. Dark Blaze
03. Leviathan
04. Gloria Imperial
05. Ragnarok
06. Blood and Greed
07. Remnants of a Dream
08. Redemption
-Diabolos-
País de origen: Japón
No hace falta llamar al infierno cuando ya estás dentro. DIABOLOS entiende perfectamente esa idea y la convierte en sonido en Descente Aux Enfers, su nuevo descenso a un territorio donde la oscuridad no sirve de decorado, sino que lo ocupa absolutamente todo. HIKI, cerebro y único miembro de este proyecto japonés, vuelve a cargar las guitarras de veneno, a empujar la batería hasta convertirla en una auténtica máquina de asedio y a construir una atmósfera tan cerrada que por momentos parece que el aire también forma parte del enemigo.
Publicado el 11 de septiembre de 2026, Descente Aux Enfers mantiene la esencia de DIABOLOS, pero transmite una sensación especialmente áspera y opresiva. El black metal aquí no busca resultar elegante ni esconder sus intenciones detrás de capas innecesarias. Hay agresividad, crudeza y una tensión constante que convierte la escucha en una experiencia incómoda en el mejor sentido posible. Las guitarras cortan, la percusión golpea con insistencia y todo el conjunto avanza con la sensación de estar descendiendo cada vez más bajo, sin encontrar una salida.
HIKI vuelve a demostrar que el formato one-man puede tener una personalidad perfectamente definida cuando detrás existe una visión clara. En DIABOLOS no parece haber piezas colocadas al azar: cada elemento contribuye a reforzar esa sensación de aislamiento, ruina y condenación que recorre el álbum. El sonido se mantiene en una línea extrema, pero sin perder ese componente atmosférico que permite que la oscuridad tenga profundidad y no se convierta simplemente en una sucesión de golpes.
Y ahí está una de las mayores virtudes del disco. Descente Aux Enfers no necesita vivir de los cambios constantes ni de los grandes trucos para mantener la atención. Su fuerza está en la presión continua, en esa sensación de que el álbum va cerrando puertas mientras avanzas. La tensión no desaparece y el ambiente permanece siempre cargado, como si cada tema fuese otro paso hacia un lugar del que probablemente no interese regresar.
El propio concepto del título resume bastante bien lo que propone DIABOLOS. Esto es una bajada. Una caída hacia un escenario dominado por el fuego, la destrucción, la desolación y la ausencia absoluta de redención. No hay luz al final del túnel porque aquí directamente han decidido apagarla antes de empezar. Y lo mejor es que el grupo no intenta convertir esa oscuridad en algo artificialmente sofisticado: la deja respirar, crecer y terminar ocupándolo todo.
Después de La Porte de l'Enfer (2022) y Le Sang des Morts (2024), HIKI continúa desarrollando una identidad cada vez más reconocible. Descente Aux Enfers no pretende reinventar el black metal ni falta que hace. Su objetivo es mucho más sencillo y, precisamente por eso, efectivo: crear una pieza oscura, agresiva y asfixiante que consiga que el oyente sienta el descenso en lugar de limitarse a escucharlo.
Con 8 temas y 27:57 minutos, el álbum sabe además cuándo apretar y cuándo desaparecer antes de que la fórmula empiece a desgastarse. Es una duración contenida para un trabajo que apuesta por la intensidad y que encuentra precisamente en esa brevedad una de sus mejores armas: no sobra grasa y tampoco hay tiempo para acomodarse.
No hay postureo.
No hay concesiones.
Solo una bajada continua hacia el lugar donde la luz deja de existir.

Akephalos. 2026 / Ars Goetia

Akephalos. 2026 / Ars Goetia
01. The Serpent's Gift
02. Too Late for Salvation
03. Ars Goetia
04. Hymn of Rebellion and Transformation
05. Invocation unto the Rotting Crown of My Own Personal Hell
06. ...and the Ancient Dragon Drew Breath
07. Aži Dahāka
08. Blinding Black
09. Hellfire Preaching
10. So-Called God
11. Bed the Priest
12. Headless Demon Angel
13. Eden in Blood
-Akephalos-
País de origen: Estados Unidos
Ubicación: Owensboro, Kentucky
Hay discos que empiezan a sonar y sabes inmediatamente que no vienen a pedir permiso. Ars Goetia es de esos. Desde los primeros compases, Akephalos te arrastra hacia un territorio donde la brutalidad, la oscuridad y la imaginería demoníaca forman parte del mismo paisaje, sin necesidad de recurrir a artificios ni disfraces. El proyecto estadounidense, encabezado por Brandon Boling, lleva años moldeando una propuesta que partió del death metal más directo y ha ido ganando con el tiempo una dimensión más atmosférica, sinfónica y opresiva. Ahora, con Ars Goetia, publicado el 11 de septiembre de 2026, esa evolución alcanza uno de sus puntos más ambiciosos.
El álbum gira alrededor de la mitología demoníaca, la rebelión espiritual, la corrupción, la condenación y el enfrentamiento con la religión, pero lo hace desde una perspectiva que va bastante más allá de la simple estética infernal. Desde The Serpent's Gift queda planteado el viaje y, cuando entra Too Late for Salvation, la dirección ya no admite dudas: aquí no hay espacio para salvaciones de última hora ni para mensajes edulcorados. Ars Goetia se mete de lleno en la tradición de los espíritus demoníacos y convierte esa imaginería en el eje de un trabajo que funciona tanto por su concepto como por su contundencia. Hymn of Rebellion and Transformation lleva esa idea de ruptura todavía más lejos, mientras Invocation Unto the Rotting Crown of my Own Personal Hell transforma el infierno en algo íntimo, personal y mucho más incómodo.
Musicalmente, Akephalos mantiene intacta la pegada del death metal, pero la envuelve en una atmósfera más densa y ceremonial, con riffs agresivos, voces guturales, cambios de ritmo y pasajes orquestales que amplían el escenario sin restarle violencia. ...and the Ancient Dragon Drew Breath aparece como una pieza breve pero importante dentro de la secuencia del álbum, funcionando como una especie de respiración oscura antes de entrar de lleno en Aži Dahāka, donde la banda amplía el imaginario hacia la mitología persa y demuestra que su discurso no depende exclusivamente de la iconografía cristiana. En Hellfire Preaching, con la participación de Karl Sanders, encontramos otro de los momentos más incendiarios del álbum, mientras So-Called God y Bed the Priest atacan de frente la hipocresía, el poder y la corrupción religiosa.
La recuperación de Headless Demon Angel enlaza esta nueva etapa con el pasado del proyecto y sirve como recordatorio de que Akephalos no ha llegado hasta aquí de un día para otro. Todo termina desembocando en Eden in Blood, un cierre extenso y oscuro que retoma buena parte de la simbología planteada al principio y deja el círculo prácticamente cerrado.
Ars Goetia no necesita venderse como una revolución para resultar interesante. Su fuerza está en otra parte: en haber construido un disco con una identidad muy clara, una atmósfera reconocible y suficiente mala leche como para no pasar desapercibido. Akephalos no pretende sonar cómodo, ni limpio, ni amable. Tampoco parece interesado en rebajar el discurso para hacerlo más accesible. Y mejor así. Porque cuando todo termina, queda la sensación de haber atravesado algo más parecido a un ritual que a una simple colección de canciones.