Translate

28/3/26

Hellripper. 2026 / Coronach

Hellripper. 2026 / Coronach
01. Hunderprest
02. Kinchyle (Goatkraft and Granite)
03. The Art of Resurrection
04. Baobhan Sith (Waltz of the Damned)
05. Blakk Satanik Fvkkstorm
06. Sculptor's Cave
07. Mortercheyn
08. Coronach
-Hellripper-
Country of origin: United Kingdom
Location: Aberdeen, Scotland
Coronach entra directo a degüello. El cuarto álbum del escoces Hellripper es puro filo y gasolina, 44 minutos donde todo va al límite y nadie levanta el pie.
En Coronach no hay adornos innecesarios. Riffs que cortan como sierras, baterías desbocadas y una voz que suena como si estuviera invocando algo que mejor dejar dormir. Todo es rápido, sucio y jodidamente directo, pero con ese punto de control que separa el caos del dominio absoluto. No es solo velocidad por velocidad —es velocidad con intención, con mala leche.
Se nota que Hellripper está más suelto y con más hambre que nunca. Los temas entran como golpes, pero no se pisan entre sí: cada uno tiene su propio momento para brillar, aunque sea en medio del incendio. Hay cambios, hay dinámica, pero nunca pierden esa sensación de peligro constante.
Coronach suena a motor al rojo vivo, a carretera sin frenos, a noche larga y ritual pagano. No intenta ser elegante ni moderno: quiere ser violento, rápido y memorable. Y lo consigue.
Esto no es postureo. Esto es metal con colmillos.
Larga vida al Macho Cabrío.

27/3/26

Aldheorte. 2026 / The Wild Divine

Aldheorte. 2026 / The Wild Divine
01. Vanity
02. The Wild Divine
03. Ouroboros
04. Building Shrines to Vermin
05. Prayers to Fallen Gods
06. Hesperus
07. The Offering
-Aldheorte-
Country of origin: United States
Location: Los Angeles, California
El álbum The Wild Divine cae como una tormenta negra: directo, frío y sin concesiones. Aldheorte, banda de black metal estadounidense surgida de Los Angeles y fichada por Solistitium Records en Alemania, firma aquí un trabajo que suena honesto y, sobre todo, peligroso.
Desde el inicio, el disco deja claro que va en serio: guitarras con ese filo helado, riffs que no buscan adornar sino herir, y una batería que avanza como una maquinaria descontrolada. No es solo velocidad; hay intención en cada cambio, en cada corte seco, en cada subida de intensidad. La voz entra como un cuchillo oxidado, más integrada en el conjunto que protagonista, pero cargada de rabia.
Lo interesante es cómo manejan el equilibrio. Cuando bajan la velocidad, no pierden peso. Al contrario: las partes más atmosféricas se sienten densas, casi opresivas, como si el aire se volviera más pesado antes de que todo vuelva a estallar. Es ahí donde el disco gana fuerza, porque no depende solo de la agresión constante, sino de saber cuándo tensar y cuándo soltar.
La producción acompaña bien esa idea. Tiene suciedad, pero es una suciedad controlada. Todo suena crudo, pero entendible. Las guitarras mantienen ese carácter abrasivo, mientras dejan espacio para que las melodías aparezcan sin suavizar el golpe. No hay brillo innecesario, pero tampoco caos gratuito.
The Wild Divine no intenta ser moderno a la fuerza ni quedarse en el pasado. Se mueve en ese punto donde el black metal sigue siendo incómodo, intenso y con algo que decir. Y ahí es donde Aldheorte acierta: no busca impresionar, busca golpear.
Es un disco que no pide permiso. Te agarra, te arrastra y te deja ahí, entre la niebla y el ruido, recordándote por qué este género, cuando se hace bien, sigue teniendo colmillos.

26/3/26

Nargaroth. 2026 / Apocalyptic Steel

Nargaroth. 2026 / Apocalyptic Steel
01. Intro
02. Steel Apocalypse
03. Twisted Steel
04. I Drink Alone
05. Metalheart
06. Dresden
07. Shelter the Faithless
08. Man of Mayhem
09. Requiem Germania
-Nargaroth-
Country of origin: Germany
Location: Eilenburg, Saxony (early); United States (later)
Tras más de una década en la sombra, Apocalyptic Steel emerge finalmente como una pieza sólida dentro del catálogo de Nargaroth, el proyecto liderado por René "Ash" Wagner. Concebido originalmente en 2014 y rescatado años después para su finalización, el álbum encuentra su fuerza precisamente en ese carácter suspendido en el tiempo: suena intacto, ajeno a tendencias y completamente fiel a su propia naturaleza.
Desde un enfoque estrictamente musical, el disco se apoya en una estructura directa y sin adornos. Las composiciones evitan desarrollos complejos en favor de riffs contundentes, repetitivos y cargados de intención, con una clara deuda hacia el heavy metal clásico de Judas Priest y Accept, así como hacia la crudeza del death metal primigenio de Deicide y Obituary. El resultado es un sonido frontal, físico y sin concesiones.
A lo largo del álbum, cortes como “Twisted Steel” destacan por su agresividad directa y su enfoque cortante, mientras que “Metalheart” funciona como uno de los momentos más memorables gracias a su carácter himnótico y su identidad marcadamente metalera. “Dresden” introduce un peso temático más denso, con un desarrollo más pausado que enfatiza la atmósfera sin perder contundencia, y “Requiem Germania” aporta una dimensión melancólica que añade profundidad emocional al conjunto.
En términos de producción, Apocalyptic Steel se mantiene deliberadamente áspero. La mezcla evita cualquier pulido innecesario: guitarras rugosas, batería seca y dominante, y una voz que no busca virtuosismo sino presencia y actitud. Esta crudeza no es una limitación técnica, sino una elección estética coherente con la propuesta.
En conjunto, el álbum no pretende reinventar el género ni expandir sus límites. Su objetivo es más concreto: reafirmar una identidad. Y en ese sentido, cumple con precisión. Apocalyptic Steel es una obra coherente, honesta y contundente, que encuentra su valor en la consistencia estética y en su negativa a suavizar su discurso.
Lejos de ser un material rescatado sin relevancia, este lanzamiento se posiciona como una declaración firme dentro de la discografía de Nargaroth: metal directo, sin concesiones y plenamente consciente de su lugar.