Leviathan A.C. presenta su nuevo álbum God’s Failure, editado conjuntamente por Vacula Productions, Artes Negras Prods, Impaled Records y Nekromantra Records. Esta nueva obra marca una etapa decisiva para la banda, que regresa con una formación renovada y una visión artística aún más oscura y contundente.
Compuesto por ocho temas, God’s Failure se erige como un manifiesto de black metal absoluto, donde la devoción y la blasfemia se entrelazan en un discurso sonoro implacable. A través de atmósferas ritualistas, estructuras abrasivas y una ejecución sin concesiones, Leviathan A.C. construye un álbum que rehúye toda posibilidad de redención, reafirmando su compromiso con la esencia más cruda y ceremonial del género.
La producción refuerza el carácter hostil del material, potenciando una experiencia auditiva que se siente tanto litúrgica como devastadora. God’s Failure no es solo un lanzamiento más dentro de su discografía, sino una declaración firme de identidad y propósito, destinada a quienes buscan el black metal en su forma más pura y desafiante.
Con Precipice, LYCHGATE consolida su posición como una de las propuestas más intelectualmente ambiciosas y musicalmente desafiantes del metal extremo contemporáneo. Este cuarto álbum de larga duración eleva la energía cinética presentada en su EP de 2020, Also sprach Futura, transformándola en una obra de intensidad abrasiva, complejidad estructural y profundidad conceptual notables.
El disco se articula como una forma de metal extremo progresivo que parece colapsar sobre sí mismo: denso, retorcido y asfixiante. La banda expande su aproximación al avant-black/death metal mediante composiciones laberínticas que equilibran violencia y precisión, combinando una ejecución mecánica casi inhumana con una atmósfera de terror abstracto y alienación distópica.
A nivel instrumental, LYCHGATE despliega una arquitectura sonora excepcionalmente detallada. Riffs deudores de la fusión y el death metal técnico se entrelazan con solos angulosos y patrones rítmicos irregulares, formando estructuras melódicas disonantes que estallan en pasajes de brutalidad extrema. Estos momentos contrastan con secciones expansivas dominadas por teclados, donde afloran influencias de la música clásica y el jazz, reforzando una dinámica cambiante marcada por la tensión y la inestabilidad permanente.
Las voces, opresivas y claustrofóbicas, funcionan como un elemento narrativo más dentro del entramado compositivo, intensificando el carácter apocalíptico del álbum. Lejos de limitarse al virtuosismo técnico, la banda demuestra una comprensión madura del black metal vanguardista como lenguaje expresivo, capaz de transmitir inquietud, colapso y trascendencia.
En el plano conceptual, Precipice se construye a partir de una densa red de referencias literarias y filosóficas. Su eje principal se encuentra en La máquina se detiene (1909) de E. M. Forster, relato visionario sobre una humanidad recluida bajo tierra y completamente subordinada a una entidad tecnológica de carácter divino. A esta influencia se suman la alegoría de la caverna de Platón, Una historia de los días venideros de H. G. Wells y La tierra baldía de T. S. Eliot, configurando un discurso sobre decadencia, dependencia y deshumanización que permea cada capa del álbum.
Precipice no es una escucha complaciente ni inmediata. Exige atención, repetición y una inmersión total en su universo sonoro y conceptual. Sin embargo, para quienes buscan un metal extremo que trascienda la agresión superficial y se adentre en territorios verdaderamente artísticos, el nuevo trabajo de LYCHGATE se erige como una obra tan perturbadora como esencial.
Tenebrae Fabulae emerge como un grimorio sonoro, una obra impregnada de sombras que se aleja de la mera ortodoxia del black metal para erigir un relato de naturaleza arcana y profundamente simbólica. A través de siete conjuros musicales, Le Coven du Carroir invoca un universo donde la historia, la mitología y lo oculto convergen bajo un mismo velo de tinieblas.
El rito se abre con “Black Female”, una llamada primigenia que establece el pulso del álbum, seguida por los pasajes abismales de “The Devil’s Bridge”, donde la música parece transitar entre mundos prohibidos. Con “Bean Nigghe”, el folklore ancestral se manifiesta como un presagio de muerte, mientras “A New Age Has Come” actúa como anuncio del colapso del orden antiguo y el nacimiento de una era impía.
La ceremonia se torna más intensa en “Torning the Veil”, donde los límites entre lo terrenal y lo invisible se desgarran, dando paso a la solemnidad espectral de “Gods of Old”, un canto a las deidades olvidadas que aún susurran desde las ruinas del tiempo. El cierre, “Wolf Leader”, alza su voz como un himno de sangre y dominio, sellando el destino del oyente en un final feroz y nocturno.
Lejos de limitarse a reproducir fórmulas conocidas, Le Coven du Carroir construye una obra cohesionada y deliberadamente atmosférica, donde cada tema funciona como un capítulo dentro de un mismo relato maldito. La banda reafirma así su posición como una presencia singular dentro de la escena francesa, capaz de fundir la violencia del metal extremo con una narrativa esotérica de marcada identidad.
Tenebrae Fabulae no es un álbum para el consumo inmediato: es una experiencia que exige inmersión, escucha atenta y afinidad con lo oculto. Un disco destinado a quienes encuentran belleza en la oscuridad, poder en la leyenda y verdad en el eco eterno de las llamas negras.
LES BÂTARDS DU ROI revelan “Les Chemins de l’exil”, el primer sencillo homónimo de su próximo álbum.
Errantes en la penumbra, perseguidos por la desolación, los condenados trazan un sendero de sombras. Huyen, se desgarran, se extinguen… y renacen.
Este nuevo trabajo se erige como un exilio sonoro: nueve himnos de oscuridad, atravesados por la crudeza de la violencia y la inmensidad de lo sinfónico. Una travesía implacable hacia lo desconocido, donde la música se convierte en rito de pérdida, desgarro y revelación.
En la frontera entre lo espiritual y lo carnal, entre la luz moribunda y el reino de las sombras, Les Bâtards du Roi dan forma a un manifiesto sombrío y atemporal. Su aliento medieval se funde con el caos moderno, creando una obra que respira como un lamento y hiere como una daga.
“Les Chemins de l’exil” ya está disponible en todas las plataformas digitales y a través de Black Metal Promotion.
Con una propuesta lírica que orbita entre el esoterismo, la disolución del yo y el horror cósmico, Infection se erige como una obra de metal extremo que desafía tanto la razón como la percepción. El álbum construye un relato inquietante, donde la destrucción puede interpretarse como final o como tránsito hacia una forma más pura de existencia. ¿Nos precipitamos hacia un colapso mental colectivo, víctimas de una modernidad insensata, o asistimos al desgarramiento necesario para romper con las ataduras del mundo material? ¿Aceptarías el pacto con la figura oscura en la encrucijada... y sabrías reconocer el momento en que venga a reclamar lo prometido?
A lo largo de cuarenta minutos, el oyente es arrastrado por una corriente de black metal contemporáneo que conserva el ADN esencial de la segunda ola, pero que se expresa con una voz propia, firme y renovadora. Este no es un ejercicio de nostalgia: es una afirmación de identidad artística, forjada en la disonancia, la intensidad y el control.
La producción ha contado nuevamente con Ilarion Ivanenko, ingeniero de mezcla responsable de los lanzamientos anteriores de la banda en 2024. La masterización corrió a cargo de Øystein Brun, desde Crosound Studios (Noruega), conocido por su trabajo al frente de Borknagar y su amplia trayectoria en la música extrema europea. Su intervención ha sido clave para dotar al álbum del equilibrio y la profundidad sonora que exige una obra de esta naturaleza.