
Void Monuments. 2026 / Posthumous Imprecation
01. Intro
02. Epitome of Fear
03. Devilish Prophecies
04. Decapitate the Saints
05. Ascent to the Crucifixion
06. Invocation
07. The Sign of Blasphemy
08. Father of Sin
-Void Monuments-
País de Origen: Russia
Ubicación: Saint Petersburg

VOID MONUMENTS, banda rusa, irrumpe en 2026 con una ferocidad incuestionable en la escena internacional del death metal a través de Posthumous Imprecation, un álbum debut formado por ocho temas que operan como una auténtica campaña de devastación sonora. Desde el primer segundo queda claro que no hay espacio para concesiones: este no es un ejercicio de estilo ni un homenaje complaciente, sino una ofensiva frontal que reivindica la brutalidad más pura del death metal clásico.
El álbum se inaugura con “Intro”, un pasaje sombrío y ceremonial que funciona como antesala al estallido inmediato de “Epitome of Fear”, donde riffs afilados y una atmósfera asfixiante establecen el tono de violencia que dominará toda la obra. “Devilish Prophecies” intensifica la embestida con un enfoque oscuro y ritualista, dando paso a “Decapitate the Saints”, uno de los picos más brutales del disco, diseñado para aplastar sin misericordia.
En “Ascent to the Crucifixion”, VOID MONUMENTS se adentra en terrenos más densos y opresivos, profundizando en un discurso sonoro cargado de blasfemia y solemnidad fúnebre. La recta final no baja la guardia: “Invocation” actúa como un conjuro malsano de ritmo pesado y atmósfera enfermiza, antes de desembocar en “The Sign of Blasphemy”, un ataque directo que condensa la esencia más hostil y agresiva del álbum. El cierre, “Father of Sin”, es una losa final aplastante que sella el disco con autoridad y nihilismo.
A lo largo de estos ocho cortes, VOID MONUMENTS erige verdaderos muros de sonido que evocan la brutalidad y oscuridad del death metal de los años noventa, con claras resonancias de Malevolent Creation, Sinister, The Chasm, Monstrosity y Cenotaph. Sin embargo, estas influencias son absorbidas y reinterpretadas con criterio propio, evitando la imitación y reforzando una identidad sólida y despiadada. La producción, contundente y definida, maximiza el impacto sin pulir en exceso la aspereza, mientras que el arte visual acompaña con una estética blasfema, funeraria y coherente con el contenido musical.
Posthumous Imprecation no es un debut discreto ni una simple carta de presentación: es una declaración de guerra. VOID MONUMENTS demuestra, a través de ocho composiciones implacables, que el death metal de raíz sigue siendo un arma devastadora cuando se ejecuta con convicción absoluta, crudeza real y un desprecio total por la complacencia.















