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8/9/26

Temor. 2026 / Weeping Waves

Temor. 2026 / Weeping Waves
01. Miserere
02. Valkyria
03. Weeping Waves
04. Blood Is the Price
05. Regret No More
06. Lost
07. Redfall
08. Aerea
-Temor-
País de origen: Greece
Ubicación: Volos, Thessaly
Desde Grecia llega TEMOR, una formación nacida en 2023 que, lejos de conformarse con repetir fórmulas gastadas, ha decidido retorcer el melodic death/black metal hasta hacerlo sonar más oscuro, pesado y personal. Weeping Waves es su segundo lanzamiento y, esta vez, la palabra intensidad se queda corta. Ocho cortes y poco más de treinta minutos donde los riffs demoledores, los solos vertiginosos y, sobre todo, el sonido espectral del halldorophone, se entrelazan para construir una atmósfera tan poderosa como extraña.
«Miserere» abre las compuertas con melodía y violencia a partes iguales, dejando claro desde el primer golpe que TEMOR ha decidido endurecer su propuesta. «Valkyria» mantiene esa combinación de músculo y épica antes de que «Weeping Waves» se convierta en uno de los puntos fuertes del trabajo, donde la oscuridad y las guitarras alcanzan una dimensión especialmente envolvente.
A partir de ahí, «Blood Is the Price», «Regret No More», «Lost» y «Redfall» continúan demostrando que aquí las melodías no están para endulzar la violencia, sino para hacerla todavía más afilada. Las guitarras cargan con buena parte del peso, los solos aportan vértigo y el halldorophone aparece como un elemento fantasmagórico que da al conjunto una identidad difícil de confundir con cualquier otra banda.
El cierre con «Aerea», instrumental, baja el telón dejando suspendida esa sensación de vacío que atraviesa todo el disco. Una despedida perfecta para un trabajo que no busca sonar simplemente moderno: busca sonar propio.
Weeping Waves no reinventa el death metal ni falta que hace. Lo golpea con fuerza, lo llena de melodía, lo cubre de sombras y le añade un instrumento tan insólito como inquietante.
TEMOR demuestra que todavía se puede hacer metal extremo con identidad, sin necesidad de disfrazarlo de algo que no es.
Ocho temas. Riffs que aplastan. Solos que cortan. Y una voz de metal que parece venir del otro lado.

Haemoth. 2026 / Black Dust

Haemoth. 2026 / Black Dust
01. Ashen Remains
02. Blood Atonement
03. When the Dust Finally Settles
04. D = IX
05. Human Defects
06. Dead Frequency
07. Incense of the Last Rite
08. Fragments of the Sign
09. Black Dust
10. Void Theory
11. Stigmata
-Haemoth-
País de origen: France
Ubicación: Vernouillet, Île-de-France
Quince años de silencio. Quince años enterrados bajo toneladas de polvo hasta que HAEMOTH decide volver a abrir la tumba. Y cuando una banda regresa después de semejante ausencia no siempre merece la pena escuchar lo que tiene que decir. En este caso sí.
Desde Francia, este dúo formado por Haemoth a las guitarras, bajo y voces, y Syht a la batería, recupera con Black Dust esa visión enfermiza y corrosiva del black metal que siempre ha sido su seña de identidad. Es su cuarto larga duración y llega quince años después de In Nomine Odium (2011), nuevamente bajo el manto de Agonia Records. Once cortes y cuarenta y seis minutos de oscuridad sin concesiones.
«Ashen Remains» abre la puerta hacia un escenario de desolación construido a base de guitarras afiladas, distorsión y una batería que parece anunciar que aquí no va a quedar absolutamente nada en pie. «Blood Atonement» mantiene la presión antes de que «When The Dust Finally Settles» acelere la maquinaria hasta convertir el tema en una auténtica descarga de violencia black metal.
Pero HAEMOTH no se limita a correr. «D = IX», «Human Defects», «Fragments Of The Sign» y «Void Theory» introducen drones, ruido y electrónica, generando espacios incómodos donde la música parece descomponerse ante nuestros oídos. Lejos de servir como descanso, estos pasajes hacen que la vuelta a las guitarras resulte todavía más hostil.
El tramo final, con «Incense Of The Last Rite», la propia «Black Dust» y «Stigmata», termina de cerrar esta ceremonia de demolición. No hay épica luminosa ni redención posible. Solo riffs enfermos, voces desgarradas, atmósferas asfixiantes y una producción que conserva suficiente crudeza para no convertir la oscuridad en un producto de laboratorio.
Black Dust no reinventa el black metal. Ni falta que le hace. HAEMOTH vuelve para recordar que todavía se puede hacer música extrema que suene realmente hostil, incómoda y peligrosa sin necesidad de disfrazarla de modernidad.
Quince años desaparecidos.
Y han vuelto cubiertos de polvo, odio y oscuridad.