
Behemoth. 2026 / I, Scvlptor
01. I, Scvlptor
02. Lord ov the Horizons
03. Rise of the Blackstorm of Evil
04. In Thy Pandemaeternvm
05. Begotten
06. In League with Satan (feat. Shagrath of Dimmu Borgir)
07. The Return of Darkness and Evil (Bathory cover) (live)
08. Lord ov the Horizons (Rough mix)
-Behemoth-
País de origen: Poland
Ubicación: Gdańsk, Pomerania

BEHEMOTH no necesita presentación. Tampoco necesita justificar por qué, después de más de tres décadas, sigue siendo una de las criaturas más grandes y controvertidas surgidas del metal extremo polaco. I, Scvlptor no es un nuevo larga duración al uso, sino una pieza autónoma concebida como puente entre el pasado de la banda y aquello que está por venir: ocho cortes que mezclan material nuevo, rescates del pasado, descartes y homenajes a quienes ayudaron a encender la mecha.
La ceremonia arranca con I, Scvlptor, una auténtica bestia de atmósferas monumentales, riffs afilados y esa teatralidad oscura que BEHEMOTH lleva años convirtiendo en marca de la casa. Lord ov the Horizons baja ligeramente las revoluciones y aporta un componente más melódico y atmosférico, antes de abrir la puerta al pasado con las nuevas versiones de Rise of the Blackstorm of Evil, procedente de The Return of the Northern Moon (1992), e In Thy Pandemaeternum, de Pandemonic Incantations (1998). Dos viejas blasfemias revestidas con la maquinaria sonora actual de la banda: menos suciedad, más músculo, pero la misma mala leche.
Begotten, recuperada de las sesiones de The Shit Ov God, aporta otro golpe seco antes de que BEHEMOTH saque del armario a sus viejos maestros. VENOM recibe una brutal revisión de In League With Satan, registrada con guitarras de siete cuerdas y la colaboración vocal de Shagrath, mientras que BATHORY aparece representada por The Return of Darkness and Evil, grabada en directo en Atenas en 2026 junto a Sakis Tolis, de Rotting Christ. Aquí no hay postureo: hay reconocimiento a las raíces que alimentaron al monstruo.
El cierre llega con un rough studio mix de Lord ov the Horizons, completando un lanzamiento que, más que avanzar en línea recta, mira hacia todos los rincones del camino recorrido.

¿Es I, Scvlptor el nuevo The Satanist? Ni de putísima coña. Tampoco pretende serlo. Es un lanzamiento de transición, pero uno con suficiente personalidad, violencia y contenido como para no terminar convertido en simple material de relleno.